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Sermón 130 - Vivir sin Dios

Efesios 2.12

Sin Dios en el mundo.

1. Quizás sería mejor traducir estas palabras como

«ateos en el mundo». Ésta parece ser una expresión más fuerte

que sin Dios en el mundo, que si bien tiene una connotación

levemente negativa, sólo implica que no tenemos amistad ni

relación con Dios. Por el contrario, la palabra «ateo» es una

afirmación, ya que no sólo niega toda relación con él, sino que

niega su existencia misma.

2. La situación de estas desdichadas personas puede

ilustrarse mediante un suceso, cuya veracidad no puede ponerse

en duda debido a la cantidad de testigos presentes. En ocasión

de derribar un viejo roble, al partirlo al medio, del corazón

mismo del árbol surgió un gran sapo que se alejó del lugar tan

rápido como pudo. La pregunta es cuánto tiempo había vivido

allí dentro. Es probable que haya permanecido en su cueva

durante cien o más años. Es probable que tuviese casi la misma

edad que el roble, ya que debe haber quedado atrapado allí

dentro en la época en que aquél fue plantado. Es razonable

suponer, por tanto, que durante un siglo había vivido una vida

muy peculiar. Decimos «había vivido», pero ¡qué manera de

vivir! ¡Cuán envidiable! ¡Cuán deseable! Como dice el poeta

Cowley, «Vida tan preciosa, vida tan cara, que hasta un epicúreo

envidiara».1 Dediquemos unos momentos a reflexionar acerca

de este caso tan poco usual y tratemos de avanzar más en su

análisis.

1 Cowley, Odas pindáricas, 2.14-15.

325

3 26 Sermón 130

3. Este pobre animal tenía los órganos de los sentidos,

pero no tenía sensaciones. Tenía ojos, pero ningún rayo de luz

había penetrado su negra morada. Desde su primer momento

de vida allí, quedó encerrado en la oscuridad más

impenetrable. Quedó aislado del sol, de la luna y las estrellas,

y de toda la belleza de la naturaleza; quedó aislado de todo el

mundo visible como si no existiera.

4. En razón de que no entraba aire en su negro

escondite, no tenía la facultad de escuchar. A pesar de estar

provisto de todos sus órganos, éstos no le servían de nada

porque no había forma de que el aire atravesara las paredes

que lo rodeaban. Tampoco hay razón para creer que hubiera

desarrollado sentidos equivalentes al olfato o el gusto.

Tratándose de una criatura que no se alimentaba, éstos no

tendrían utilidad alguna. Ni siquiera existía la posibilidad de

que estuviera cerca de objetos que pudiera oler o gustar. En

realidad, debía tener muy poco desarrollada, si acaso algo, su

capacidad de sentir en general, puesto que su vida transcurría

en una misma posición, con un entorno completamente fijo

que no provocaba en él nuevas impresiones. De modo que

hora tras hora, día tras día durante todo ese tiempo no tuvo

sino una misma y única sensación.

5. Y del mismo modo que este pobre animal estaba

desprovisto de sensaciones, también estaba desprovisto de

reflexión. Su mente (sea cual fuere su capacidad) al no tener

ningún estímulo para trabajar, ninguna idea o sensación, no

podía desarrollar pensamiento alguno. No debía tener, por lo

tanto, memoria ni imaginación. Tampoco podía tener la

capacidad de ubicarse en el espacio ya que estaba cercado por

todas partes. En el supuesto caso de que sintiera el impulso de

moverse, no tenía capacidad de respuesta porque la estrechez

de su cueva no le permitía ningún cambio de lugar.

6. Un asombroso paralelo puede trazarse entre esta

criatura (que apenas puede considerarse un animal) y la

Vivir sin Dios 327

persona que está sin Dios en el mundo, como ocurre con la

mayoría de las personas ¡aun los que se llaman cristianos! No

digo que sean «ateos» en el sentido corriente del término. No

creo que haya tantos ateos como muchos han imaginado.

Durante más de cincuenta años desarrollé toda la

investigación y observación que estuvo a mi alcance, y no

pude encontrar veinte personas que creyeran seriamente que

no había Dios. En realidad, encontré sólo dos (hasta donde yo

recuerdo) en Gran Bretaña. Ambos vivían en Londres y

habían sido ateos por muchos años. Pero, varios años antes de

ser llamados a la presencia de Dios, John S_____ y John

B_____ llegaron a estar plenamente convencidos de que hay

un Dios, y lo más sorprendente es que primero llegaron a la

convicción de que es un Dios terrible, y luego que es un Dios

misericordioso. Hago mención de estos dos relatos no sólo

para demostrar que hay ateos reales en el mundo, sino también

para demostrar que aún éstos pueden encontrar gracia para el

oportuno socorro,2 si aceptan pedirla.

7. Pero no me refería a ellos cuando hablaba de los

«ateos» o de la gente «sin Dios», sino a aquéllos que son ateos

en la práctica. Es decir, aquéllos que no tienen en cuenta a

Dios, que no tienen relación o amistad con él; personas que

no tienen más relación con Dios o con el mundo espiritual que

la que este animal tuvo con el mundo exterior. Procuraré

establecer un paralelo entre ambos. ¡Quiera Dios que puedan

encontrarle aplicación para sus vidas!

8. Todas y cada una de estas personas está en la misma

situación con respecto al mundo interior que el sapo con

respecto al mundo exterior. Obviamente, esa criatura estaba

viva de algún modo. En su aspecto interno y externo contaba

con los atributos esenciales de la vida animal, y tenía, sin

duda, los fluidos necesarios para mantener su circulación.

2 He. 4.16.

3 28 Sermón 130

¡Pero vaya calidad de vida! Pues exactamente así es la vida

del ateo, de la persona que no tiene a Dios en su vida. Un velo

grueso se interpone entre ella y el mundo invisible, tanto que

es como si éste no existiera. No lo perciben en absoluto, no

tienen la menor idea acerca de esa realidad. No tienen ninguna

visión de Dios, que es quien ilumina nuestro intelecto, ni se

sienten atraídos hacia él, ni tienen deseo de conocer sus

caminos. Aunque su luz ha salido por toda la tierra, y hasta

los fines de la tierra sus palabras,3 no lo escuchan más que lo

que podrían llegar a escuchar la mítica música de las esferas.4

No gustan de la buena palabra de Dios y de los poderes del

siglo venidero.5 No sienten (según la expresión que utiliza

nuestra Iglesia) el Espíritu Santo obrando en su corazón. En

síntesis, no tienen más conocimiento del mundo espiritual que

el que tuvo del mundo natural aquella pobre criatura encerrada

en su oscuro escondite.

9. Pero cuando el Espíritu del Todopoderoso sacude el

corazón de alguien que hasta ese momento había estado sin

Dios, penetra la dureza de su corazón y recrea todas las cosas.

Aparece entonces el sol de justicia brillando en su alma, y

mostrándole la luz de la gloria de Dios en la faz de Jesucris-

to.6 La persona se encuentra en un mundo nuevo. Todas las

cosas a su alrededor se vuelven nuevas, y puede comprender

cosas que nunca antes llegaron al corazón del hombre.7

Ahora ve hasta donde es posible para sus ojos recién abiertos,

3 Ro. 10.18; Sal. 19.4.

4 Una antigua idea, al parecer producto de Pitágoras, les atribuía música a las esferas

celestiales. Ello se debía, en parte al menos, a que en la antigüedad la música se

consideraba emparentada a las matemáticas, y los movimientos de los astros celestes

parecen entonces una coreografía gobernada por una música o matemática celestial.

Nota del Editor.

5 He. 6.5.

6 Véase 2 Co. 4.6.

7 Véase 1 Co. 2.9.

Vivir sin Dios 329

«Un cielo amplio y brillante, que irradia sublime bendición.8

Ahora sabe que abogado tiene para con el Padre, a Jesucristo

el justo,9 y que tiene redención por su sangre, el perdón de

pecados.10 Ve el nuevo camino para entrar al lugar santísimo

por la sangre de Jesucristo,11 y su luz va en aumento hasta

que el día se haga perfecto.12

10. Por la misma gracia, aquel que antes tenía oídos

pero no oía ahora tiene la capacidad de oír. Oye la voz que

resucita a los muertos, la voz de quien es la resurrección y la

vida.13 Ya no es sordo a su invitación ni a sus mandamientos,

a sus promesas o amenazas, sino que alegremente escucha

toda palabra que sale de su boca,14 la cual gobierna todos sus

pensamientos, palabras y acciones.

11. Al mismo tiempo recibe otras capacidades espiri-

tuales que le permiten discernir el bien y el mal.15 Está capa-

citado para gustar y ver qué bueno es el Señor.16 Entra al

lugar santísimo por la sangre de Jesucristo,17 y gusta los

poderes del siglo venidero.18 Encuentra el amor de Jesús

mucho mejor que el vino, y más dulce que la miel que destila

el panal.19 Conoce el significado de las palabras: «Todos tus

vestidos exhalan mirra, áloe y casia».20 Siente el amor de

8 Cf. Watts, Hymns and Spiritual Songs, II.54.

9 1 Jn. 2.1.

10 Ef. 1.7; Col. 1.14.

11 He. 10.19-20.

12 Pr. 4.18.

13 Jn. 11.25.

14 Mt. 4.4.

15 He. 5.14.

16 Sal. 34.8.

17 He. 10.19.

18 He. 6.5.

19 Sal. 19.10.

20 Sal. 45.8.

3 30 Sermón 130

Dios derramado en su corazón por el Espíritu Santo que le

fue dado,21 o como lo expresa nuestra Iglesia, «siente el

Espíritu Santo obrando en su corazón». Es fácil comprobar

que lo esencial de todo esto que hemos expresado en sentido

figurado se resume en una sola palabra: «fe». Me refiero a la

fe tomada en su sentido más amplio, es decir, algo que puede

disfrutar, en menor o mayor grado, todo aquel que cree en el

nombre del Hijo de Dios. Nacer de nuevo consiste

precisamente en esto: pasar de la muerte espiritual a la vida

espiritual. El Dr. Watts describe esta experiencia de manera

admirable en una sola estrofa:

Abre mis ojos y mis oídos,

Crea un alma nueva dentro de mí,

Renueva mi pasión, mi alegría y mi temor,

Transforma mi corazón de piedra en uno de carne.22

12. Pero antes de que ocurra este cambio total, puede

haber muchos cambios parciales en las personas, cambios que

con frecuencia se confunden con aquél y a causa de los cuales

muchos dicen «paz, paz, a su alma, y no hay paz».23 Es

probable que no sólo ocurra un cambio de vida significativo

que nos lleve a abstenernos de caer en el pecado evidente, el

pecado que nos asedia,24 sino también un cambio

considerable en nuestro modo de ser, en cuanto a tomar

conciencia de nuestro pecado, de la fuerza de nuestros

deseos y de nuestras decisiones. En este punto es

necesario tener mucho cuidado. Por una parte, para no

caer en el menosprecio del día de las pequeñeces,25 y

por otra parte, tampoco confundir estos cambios

parciales con ese cambio total, completo, que es el

21 Ro. 5.5.

22 Cf. Isaac Watts, Hymns and Spiritual Songs, II.30.

23 Jer. 6.14; 8.11.

24 He. 12.1.

25 Zac. 4.10.

Vivir sin Dios 331

nuevo nacimiento; ese cambio total de la imagen del Adán

terrenal a la imagen de uno celestial,26 de una mente terrenal,

carnal, diabólica,27 a la mente que hubo en Cristo.28

13. Por tanto, deben grabar en sus corazones el hecho

de que, sin importar cuántos cambios han ocurrido en su vida,

en Cristo Jesús, es decir según las normas del cristianismo,

ninguno de esos cambios servirá de mucho si no hay en

ustedes el mismo sentir que hubo en Cristo, para que les sea

posible andar como él anduvo.29 Nada tan cierto como las

palabras del apóstol: Si alguno está en Cristo, si

verdaderamente cree en él, nueva criatura es; las cosas viejas

que había en él pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.30

14. Partiendo de esta afirmación, claramente percibi-

mos la enorme diferencia que existe entre cristianismo y la

moral. Por supuesto, afirmamos categóricamente que no

puede haber cristianismo auténtico si no hay vivencia interior

y puesta en práctica de la justicia, la misericordia y la verdad,

todos valores contenidos en lo moral. Pero no es menos cierto

que aun cuando es posible encontrar valores morales, valores

de justicia, misericordia y verdad fuera del cristianismo, para

aquéllos que están bajo el régimen normativo del cristianismo,

la mera defensa de estos valores no significa nada, carece de

valor a los ojos de Dios. Quiero señalar que a propósito he

agregado «para aquéllos que están bajo el régimen normativo

del cristianismo», porque la Palabra de Dios no me da

autoridad para juzgar a los que están afuera.31 Tampoco creo

que persona alguna tenga derecho a condenar al mundo

pagano o mahometano. Es mucho mejor dejarlos en manos de

26 1 Co. 15.49.

27 Stg. 3.15.

28 Fil. 2.5.

29 1 Jn. 2.6.

30 2 Co. 5.17.

31 1 Co. 5.12.

3 32 Sermón 130

quien los creó, que es el Padre de los espíritus de toda

carne;32 que es Dios de paganos y cristianos por igual, y que

no desprecia nada de lo que él mismo ha creado. Pero

entretanto, todo esto no cuenta para quienes nombran el

nombre de Cristo: todos los que están bajo la ley,33 bajo la ley

cristiana, según esta misma ley serán juzgados, sin duda

alguna. Por lo tanto, a menos que sufran una transformación

como la del animal antes mencionado, a menos que tengan

nuevos sentidos, nuevas ideas y pasiones, y una nueva forma

de ser, ¡no son cristianos! No importa cuán justos, sinceros, o

misericordiosos sean, siguen siendo ateos.

15. Quizás haya algunas personas bien intencionadas

que intenten llevar esto más lejos, afirmando que indepen-

dientemente de los cambios que se operen en una persona, en

su corazón o en su vida, no puede ser redimido por la

muerte de Cristo si no posee una clara visión de los

aspectos doctrinales más importantes —la caída del ser

humano, la justificación por la fe, y la expiación mediante

la muerte de Cristo que nos restituye el derecho de

presentarnos ante Dios—. Yo no encuentro fundamento para

afirmar tal cosa. Es más, no creo en esto. Creo que nuestro

misericordioso Dios tiene más en cuenta la vida y la forma

de ser de las personas que sus ideas. Creo que él respeta

más un corazón bueno que una mente lúcida, y que si el

corazón de una persona (por la gracia de Dios y el poder de

su Espíritu) está lleno de ese amor humilde, paciente y

afable que une a Dios y a los seres humanos, Dios no la

arrojará al fuego eterno preparado para el diablo y sus

ángeles,34 sólo por no tener concepciones claras, o porque sus

32 Nm. 16.22.

33 Ro. 3.19.

34 Mt. 25.41.

Vivir sin Dios 333

ideas sean confusas. Sin santidad, admito, nadie verá al

Señor,35 pero no me atrevo a agregar «o sin tener ideas

claras».

16. Pero volvamos al texto. Permítanme invitarlos a

todos ustedes que aun se encuentran sin Dios en el mundo, a

que admitan que a pesar de toda su humanidad, benevolencia

y virtud, aun están «inclusi tenebris, et carcere caeco»36

—rodeados de oscuridad y tinieblas infernales—.

Queridos amigos, ustedes no ven a Dios. No ven el Sol

de justicia; no tienen comunión con el Padre, o con su Hijo

Jesucristo.37 Nunca han escuchado la voz que resucita a los

muertos; no conocen la voz de su pastor.38 Ustedes no han

recibido el Espíritu Santo.39 No poseen sensibilidad espiritual.

Mantienen sus viejas ideas, pasiones, alegrías y temores: no

son nuevas criaturas. ¡Clamen a Dios para que él quite el velo

que cubre sus corazones! Es por eso que continúan

quejándose: «¡Oscuridad, oscuridad, aun estás aquí, en medio

de la llamarada del amanecer del evangelio!»40 Quiera Dios

que puedan hoy oír su voz41 hablándoles como ningún hombre

jamás habló: ¡Levántate! ¡resplandece! porque ha venido tu

luz, y la gloria del Señor ha nacido sobre ti.42 Él nos dice a

voces: ¡Mírenme a mí, y sean salvos!43 Es él quien nos dice:

Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ¡ven, Señor Jesús!44

Rotherham, 6 de julio de 1790.

35 He. 12.14.

36 Cf. Virgilio, Eneida, vi.733-34.

37 Véase 1 Jn. 1.3.

38 Véase Jn. 10.2-4.

39 Hch. 19.2.

40 Juan y Carlos Wesley, Hymns and Sacred Poems (1742), p. 204.

41 He. 3.7.

42 Is. 60.1.

43 Cf. Is. 45.22.

44. Ap. 22.20.

Índice

A

cometas: 22, 65

comida: 160-161, 213-214

Adulterio, véase también

conciencia

matrimonio

“natural”: 319

África: 72-73

conocimiento humano

Agustín de Hipona: 7, 126

sus límites: 61-80

alma: 69

Constantino el Grande: 54, 283-284

amor hacia otros: 32-33 conversación: 161-162

animales: 68 Corinto, iglesia en: 82

arrepentimiento Cornwall

obra de Dios: 120 desempleo en: 270

ateísmo creación, nueva: 19-30

ateos en el mundo: 325 Credo de los Apóstoles: 93

cristianismo

materialismo y: 258

bíblico: 236

natural: 203

eficacia e ineficiencia: 293-306

práctico: 327

expansión del: 1-18, 51, 294

aves: 69

cristiano

dos clases de: 153-155

B

véase también cristianismo

Cristo

bebidas

segunda venida: 45-59

borracheras: 33, 40-41

cuáqueros

ética: 299-301

C

D

carnal: 137

David, Rey de Israel:

catolicismo romano

su pecaminosidad: 268

ignorancia de cristianismo

demonios

bíblico: 295-296

dioses paganos: 159

predicación laica: 284

deportes: 162-165

Cena del Señor

deseo: 136-139, 212-215

como medio de gracia:

dinero

220-222

uso: 165-168

frecuente: 219-233

véase también riquezas

preparación para: 229-230

Dios

validez de su administración:

omnipresencia: 63

286

335

Índice

336

soberanía: 118 ministerio a sí mismo: 317-318

disciplina espiritual: 297-298 natural: 203-206

humildad: 89-91

E conocimiento propio y:

79

economía, véase dinero; riquezas humor: 39

educación: 190-194

de las mujeres: 194-195

I

influencia: 199-218

elección, véase predestinación

idolatría

electricidad: 66

el orgullo como: 208-209

elementos, cuatro: 23-26

iglesia, la

elogios: 210-212

definición de: 82-83, 87-88

esclavitud: 217-273

sus marcas: 84-86

Escocia: 304

“santa y católica”: 93

Espíritu Santo, persona y obra

Iglesia de Inglaterra

dones: 151-153

doctrinas: 87-88

véase también gracia

predicación laica: 284-286

anticipante

separación de ella: 97, 286-289

estrellas: 65

Wesley y la

eternidad: 64

críticas a: 287

lealtad a: 288-292

F

iglesia primitiva

predicación laica: 283

familias: 183-198

imaginación

fe

placeres: 137

riquezas y: 255-256

indios, americanos: 73

Francisco de Salas: 238

infinitud: 64

fuego: 23

Inglaterra

su religión: 296-298

G

insectos: 68

Israel: 15-16

gracia de Dios

anticipante: 6, 120, 124-125

J

ministerio de: 76-79

griego (idioma): 99, 119, 257

Juan de Castañiza: 238

justificación

H

nuevo nacimiento y: 238-139

santificación: 238-239

hebreo (idioma): 20

humano

libre albedrío y responsabilidad: 6

Índice 337

L apartarse del: 97-113

conformidad al: 100-108

laicos, como predicadores y música: 328

evangelistas: 281-292

Law, William: 175-178, 200-202, N

237

ley mosaica: negación de sí mismo: 263, 302-306

ceremonial: 31-32 Newton, Isaac: 63

Libro de Homilías: 237 Norteamérica: 271-274

Libro de oración común, Guerra de independencia:

citado: 229 278-279

literatura clásica: 25, 39, 40, 71, religión en: 272-274

86, 134, 205, 213, 250, 275, 320, véase también indios americanos

322, 333 nuevo nacimiento

Londres: 260 justificación y: 330

Luna: 65

Lutero, Martín: 184, 238 O

M oración privada

sinceridad en: 157

materialismo: 307-310 orgullo

matrimonio: 187-189, 196-197 arrogancia: 204

meteoros: 22 Ortodoxia Oriental: 295

metodismo Oxford: 7, 8

doctrina: 236-241

itinerancia: 244 P

oposición a: 246-248

predicación: 241-142, 281-292 paciencia: 92

separación de la Iglesia paganos

de Inglaterra: 286-292 conocimiento: 115-116

metodistas dioses: 159

y las riquezas: 249-251, predestinación: 77-78

263-264, 299-306 prejuicio: 1-4

Milton, John: 24, 26, 27, 41, presbiterianismo: 284

65, 165 profecía

moravos en el Antiguo Testamento:

y los pobres: 300-301 281-283

mujer: 171 factura: 46-48

conversaciones con: 107 providencia

mundo divina: 70-76

amor al: 204

Índice

338

R terremotos: 26-27

testimonio interno, véase Espíritu

recreación: 163-165 Santo

reprender al vecino: 31-43 tiempo

obligación: 32-33 uso del: 169-182

resignación: 80 tierra: 25-26, 66-67

véase también paciencia nueva: 19-30

riquezas trabajo

amenaza al cristianismo: industria: 158-159

293-306 Trinidad, véase Dios

definición: 131-133, 254-255

los ricos: 253-265 U

véase también dinero

peligro de: 129-150, 307-315 universo: 64-65

S V

salvación vegetales: 68

ordo salutis: 119-123

santidad W

amor y: 221-333

obstáculos hacia: 225, 258 Watts, Isaac: 22, 27, 331

véase también santificación Wesley, Carlos

santificación himnos citados: 6, 12, 86,

justificación y: 120 146, 148, 149, 165, 244,

véase también santidad 256, 275, 294, 310, 311,

sapo, anécdota del: 325-333 333

servicio de Dios: 183-198 Wesley, John

Shakespeare, William: 257, 276 conversión: 110

sociedades metodistas Wesley, Susana: 209, 214

compañerismo: 251-252

cuidado pastoral: 243-244 Z

disciplina: 245-246

reglas: 245 Zinzendorf, Conde Nikolaus

Sol: 65 Ludwig von: 237

sueños: 155-156, 170-178

T

tentaciones

riquezas y: 258-265

Las Obras de Juan Wesley-Tomo IV cover.pdf 1 3/10/24 9:34 PM

A partir de mi experiencia y de lo que he

podido observar, me siento inclinado a pensar

que toda persona redimida por la sangre de

Jesús, toda persona justificada, tiene la opción

de transitar la senda más alta o una más baja.

Creo que en ese momento el Espíritu Santo lo

pone frente al camino más excelente y lo

anima a caminar en él, a elegir la senda más

C

angosta dentro del camino angosto, a aspirar a

M

la mayor altura y profundidad de la santidad,

Y

a recuperar completamente la imagen de Dios.

CM Pero la persona puede decidir no aceptar esta

MY invitación y quedarse en una categoría más

CY baja de cristianismo. Tal persona continúa en

CMY el buen camino, sirviendo a Dios en la medida

K en que puede hacerlo, y halla misericordia al

final de su vida por la sangre del pacto eterno.

Segunda edición

TOMO IV

Sermones, IV