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Sermón 63 - La expansión del mensaje del Evangelio

Isaías 11.9

La tierra será llena del conocimiento del Señor,

como las aguas cubren el mar.

1. ¡Qué situación tan tremenda la de nuestro mundo

presente! ¡Toda la tierra cubierta de oscuridad, de falta de

claridad intelectual, y de ignorancia, y todo ello lógicamente

acompañado de conductas viciosas y desdicha! Tomemos como

base la investigación realizada por nuestro ingenioso

compatriota, el señor Brerewood, quien viajó él mismo a través

de gran parte del mundo conocido con el fin de obtener una idea

más precisa de los hechos. Si consideramos que el mundo está

dividido en treinta partes, diecinueve de ellas se confiesan

paganas, ignorando por completo a Cristo, como si él nunca

hubiese venido al mundo. De las once restantes, seis se

confiesan mahometanas. Esto equivale a decir que ¡sólo cinco

en treinta se consideran cristianas nominales!

2. Recordemos, además, que desde que se hizo este

cálculo hasta la fecha muchas nuevas naciones han sido

descubiertas: innumerables islas, grandes y bien pobladas,

especialmente en los mares del sur. Pero ¿quiénes las habitan?

Paganos de la peor condición, muchos de ellos inferiores a las

bestias del campo.1 No sé si comen o no seres humanos (no he

encontrado argumentos suficientes para creer que lo hacen),

1 En este comentario, y en varios de los que siguen, Wesley refleja los prejuicios de su

época respecto a otras naciones. Es menester reconocer que Wesley, como todos

nosotros, fue hijo de su tiempo, y hacer cuanto esté a nuestro alcance por aprender lo

bueno de sus enseñanzas sin hacernos partícipes de sus prejuicios. Nota del Editor.

1

2 Sermón 63

pero sí sabemos que matan todo lo que está a su alcance. Son,

pues, más salvajes que los leones que sólo matan lo necesario

para saciar su hambre. ¡Vean cuál es la real dignidad de la

naturaleza humana! Aquí se presenta con auténtica pureza, sin

haber sido contaminada por «los grandes corruptores: los

monarcas»,2 o por la más mínima influencia de la religión. ¿Qué

dirá acerca de esto Abbé Raynal (enemigo declarado de la

monarquía y de la revelación)?

3. Algo mejor, apenas superando a los paganos en

cuanto a religión se encuentran los mahometanos. Sin embargo,

¡cómo se ha extendido este lamentable espejismo sobre la faz

de la tierra! Tan así es que el número de mahometanos es

considerablemente mayor (en proporción seis a cinco) que el de

cristianos. Y basándome en relatos que pueden considerarse

auténticos, en general están tan lejos de la religión verdadera

como sus hermanos cuadrúpedos. Carecen de misericordia tanto

como los tigres o leones, y se entregan a un apetito voraz como

los toros o las cabras, de modo que son una verdadera vergüenza

para la naturaleza humana, y una plaga para todos los que se

encuentran bajo su pesado yugo.

4. Es verdad que una reconocida escritora (Lady Mary

Wortley Montague) ofrece una visión diferente de ellos.

Utilizando frases muy bien hilvanadas y un lenguaje muy

distinguido, se esfuerza por demostrar su inocencia. Según su

opinión superan en mucho a los cristianos. Los presenta como

las personas más amables del mundo, las más educadas,

poseedoras de todas las virtudes sociales. Pero no puedo tomar

en cuenta su relato, no puedo confiar en su autoridad. Creo que

las personas que la rodeaban sabían tanto de religión como ella,

su admiradora, que accedió a entrar al interior del palacio del

sultán. Sin importar, pues, todo cuanto esta testigo pueda decir

2 Sentimiento muy difundido entre los autores del Iluminismo francés y los

antimonárquicos.

La expansión del mensaje del E vangelio 3

o hacer en su favor, personalmente creo que los turcos son si

acaso poco mejor que el común de los paganos.

5. Y poco mejor, si acaso, que los turcos son los

cristianos que viven en territorios turcos, incluso los mejores

entre ellos, los que viven en Morea,3 o los que están esparcidos

en toda Asia. Los grupos de cristianos más numerosos de

Georgia y de Circasia4 ponen de manifiesto la conducta

reprochable de los propios turcos, no sólo por su ignorancia

vergonzosa, sino por su absoluta falta de religión, su necedad y

su barbarie.

6. En los relatos más auténticos que hemos podido

obtener de cristianos que viven en la región sur, en Abisinia,5 y

también de las iglesias del norte, bajo la jurisdicción del

Patriarca de Moscú, encontramos motivo suficiente para temer

que en lo referido a conocimientos y religión, estos creyentes se

encuentran en la misma situación que los que viven en Turquía.

Aun en el caso de que los de Abisinia posean un mayor grado

de civilización y más conocimientos, no parecen tener más

religión que los mahometanos o paganos.

7. Las iglesias de occidente parecen estar en

superioridad de condiciones en muchos aspectos. Tienen un

nivel de conocimiento notoriamente más alto, y sus formas de

culto son más racionales y se basan más en las escrituras. Sin

embargo, dos tercios permanecen envueltos en la corrupción de

la Iglesia de Roma, y la mayoría de ellos desconocen por

completo tanto la teoría como la práctica religiosa. En cuanto a

los así llamados protestantes o reformados, ¿qué saben ellos de

religión? Papistas y protestantes, franceses e ingleses, todos

juntos, el total de ambas naciones reunido, ¿qué clase de

cristianos son? ¿Acaso son santos, como es santo aquel que los

3 Antiguo nombre del Peloponeso.

4 Regiones pertenecientes a Transcaucasia, al este del mar Negro.

5 Antiguo nombre de Etiopía.

4 Sermón 63

llamó?6 ¿Se encuentran llenos de justicia, paz y gozo en el

Espíritu Santo?7 ¿Hay en ellos ese sentir que hubo también en

Cristo Jesús?8 ¿Acaso andan como Cristo anduvo?9 No, en

absoluto, están tan lejos de esto como lejos está el cielo del

infierno.

8. ¡Esta es la situación en que se encuentra la humanidad

en todo el mundo! Pero ¡cuán sorprendente resulta esto si es

que hay un Dios en los cielos!10 ¿Acaso su mirada no cubre toda

la tierra? ¿Es posible que deseche la obra de sus manos?11

¡Ciertamente éste es uno de los grandes misterios bajo el cielo!

¿Cómo es posible conciliar esto con la sabiduría o con la bondad

de Dios? ¿Y cómo podemos hallar alivio para la preocupación

que surge en nuestra mente ante tan sombría perspectiva? Sólo

mediante la convicción de que las cosas no serán siempre así,

que muy pronto se presentará ante nosotros un panorama

diferente. Dios es celoso de su honra, se levantará y abogará su

causa.12 Él juzgará al príncipe de este mundo, y lo despojará de

los dominios que ha usurpado. Él dará a su Hijo las naciones

por herencia, y como posesión los confines de la tierra.13 La

tierra será llena del conocimiento de la gloria del Señor, como

las aguas cubren el mar.14 El conocimiento en el amor que

proviene de Dios, y cuyo fruto es una santidad y una felicidad

sólidas y duraderas, cubrirá toda la tierra, y llenará el alma de

todos los seres humanos.

6 1 P. 1.15.

7 Ro. 14.17.

8 Fil. 2.5.

9 1 Jn. 2.6.

10 Dn. 2.28.

11 Job 10.3.

12 Sal. 74.22.

13 Sal. 2.8.

14 Palabras de Is. 11.9 que sirven de texto para este sermón, pero que se encuentran

también en Hab. 2.14.

La expansión del mensaje del E vangelio 5

9. Algunos dirán que esto es imposible, que es el mayor

de los imposibles llegar a ver un mundo cristiano, ni siquiera

una nación o una ciudad. ¿Cómo puede hacerse esto?15 Basta

con hacer un solo ejercicio de imaginación y no sólo toda

imposibilidad, sino también toda dificultad desaparecerá.

Simplemente imaginemos al Todopoderoso actuando de

manera implacable, y lo que él ordene se cumplirá, con la

misma facilidad con que Dios dijo: «Sea la luz», y fue la luz.16

Pero el ser humano dejaría de ser humano, cambiaría su propia

naturaleza. Dejaría de ser un agente de Dios, y estaría en el

mismo nivel que el sol o el viento. Perdería su libertad, su

capacidad de elegir y su autodeterminación. Por lo tanto, no se

le podría atribuir ni la virtud ni el error; no sería merecedor de

recompensa o castigo.

10. Pero dejando de lado este torpe intento de querer

cortar el nudo cuando no podemos desatarlo, ¿cómo es posible

hacer que todas las personas alcancen la santificación y la

felicidad mientras continúan siendo personas? ¿Cómo lograrlo

en tanto conserven el entendimiento, los sentimientos y la

libertad que son fundamentales en los agentes de la voluntad de

Dios? Parece existir una manera simple y sencilla de superar

esta dificultad sin enredarnos en las sutilezas de una disquisi-

ción metafísica. Puesto que Dios es uno, su obra permanece

inmutable en todas las edades. Es posible, entonces, compren-

der de qué modo obrará en el futuro, tomando como

parámetro la manera en que obra en el presente, y cómo obró

en el pasado.

11. Tomemos como ejemplo una situación respecto de

la cual tú no puedes ser engañado: la forma en que Dios obró

en tu alma para que pudieras decir por primera vez: «La vida

que ahora vivo, la vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me

15 Jn. 3.9.

16 Gn. 1.3.

6 Sermón 63

amó y se entregó a sí mismo por mí».17 Él no te despojó de tu

entendimiento; por el contrario, lo iluminó y fortaleció.

Tampoco destruyó tus afectos; más bien se revitalizaron. Y

mucho menos te quitó tu libertad, tu capacidad de elegir el bien

o el mal. No te obligó, sino que asistido por su gracia tú pudiste,

al igual que María, escoger la mejor parte.18 De igual modo él

pudo asistir, por ejemplo, a cinco personas en una familia para

que puedan hacer esa opción feliz, o a quinientos en una ciudad,

y a muchos miles en una nación, sin privar a ninguna de estas

personas de esa libertad que es fundamental en un agente de la

voluntad de Dios.

12. No niego que hay casos excepcionales en los que

«el tremendo poder de la gracia redentora19 obra durante un

tiempo de manera tan implacable como un rayo que cae del

cielo.20 Pero me refiero a la manera en que actúa generalmente,

como yo mismo lo he visto en innumerables ocasiones, tal vez

más que ninguna otra persona en Inglaterra o Europa en los

últimos cincuenta años. Y aun respecto de estos casos

excepcionales, si bien es verdad que Dios obra de manera

implacable durante un tiempo, no creo que haya alma humana

en la que Dios actúe de manera inexorable todo el tiempo.

Tengo la más absoluta convicción de que no es así. Estoy

convencido de que no existe persona alguna que no haya

resistido muchas veces al Espíritu Santo,21 o que haya

desechado los designios de Dios respecto de sí mismo.22 Sí,

creo que a todo hijo de Dios en algún momento de su vida se le

17 Gá. 2.20.

18 Lc. 10.42.

19 Carlos Wesley, «La invitación», Himnos y poemas sagrados (1749). Ésta era una

de las expresiones preferidas por Wesley en sus últimos años.

20 Lc. 10.18.

21 Hch. 7.51.

22 Lc. 7.30.

La expansión del mensaje del E vangelio 7

ha puesto por delante la vida y la muerte,23 la vida eterna y la

muerte eterna, y cada persona debe decidir por sí misma. Muy

cierta es la bien conocida frase de san Agustín (una de las más

acertadas que jamás haya dicho): Qui fecit nos sine nobis, non

salvabit nos sine nobis (quien no necesitó de nosotros para

crearnos, necesita de nosotros para salvarnos).24 Ahora bien, así

como Dios ya ha acercado a muchos a sí mismo sin despojarlos

de su libertad, también puede indudablemente convertir

naciones enteras, o al mundo todo. Y le resulta igualmente fácil

convertir al mundo que convertir a una sola persona.

13. Veamos lo que Dios ya ha realizado.

Hace unos cincuenta o sesenta años Dios llamó a un

pequeño grupo de jóvenes en la universidad de Oxford, a fin de

que dieran testimonio de estas grandes verdades a las que en ese

entonces se prestaba muy poca atención:

Que sin santidad, nadie verá al Señor;25

Que esta santidad es obra de Dios, quien produce en

nosotros así el querer como el hacer;26

Que esto lo hace por su buena voluntad, sólo por los

méritos de Cristo;

Que esta santidad implica ese sentir que hubo también

en Cristo Jesús,27 el cual nos permite andar como él anduvo;28

Que ninguna persona puede recibir esta santificación

hasta tanto no haya sido justificada;

Que sólo somos justificados por la fe.

23 Dt. 30.19.

24 Agustín, sermón 169 sobre Fil. 3.3-16.

25 He. 12.14.

26 Fil. 2.13.

27 Fi. 2.5.

28 1 Jn. 2.6.

8 Sermón 63

Estos jóvenes proclamaron estas verdades en todo

momento, en público y en privado. No perseguían otro fin que

glorificar a Dios, y no tenían más deseo que salvar sus almas de

la muerte.

14. Desde Oxford, donde primero surgió, esa poca

levadura se extendió más y más. Más y más personas vieron la

verdad tal como la muestra Jesús, y la recibieron con el amor

que surge a partir de ella. Más y más personas encontraron la

redención por la sangre de Jesús, y el perdón de pecados.29

Nacieron de nuevo mediante su Espíritu, y fueron llenos de

justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.30 Luego se extendió a

todas las regiones del país, y lo pequeño llegó a ser mil.31 Más

tarde llegó al norte de Gran Bretaña e Irlanda, y pocos años

después a Nueva York, Pennsylvania y muchos otros estados de

América, incluso a tierras muy al norte como Terranova y

Nueva Escocia. De modo que aunque en un principio este grano

de mostaza era la más pequeña de las semillas, en pocos años

creció y se hizo árbol, y tuvo enormes ramas.32

15. Generalmente, cuando se proclamaban estas

verdades, especialmente la referida a la justificación por la fe,

en una gran ciudad, después de unos pocos días o semanas,

súbitamente se derramaba sobre la congregación una fuerza

impetuosa y violenta, la cual

Como viento potente o torrente incontenible

a todos los oponentes venció por igual.33

Era frecuente que esto continuara, a intervalos más o menos

prolongados, durante varias semanas o meses. La intensidad

29 Col. 1.14.

30 Ro. 14.17.

31 Is. 60.22.

32 Mt. 13.31-32.

33 Cf. Henry More, «Himno sobre el descenso del Espíritu Santo el día de

Pentecostés», en Theological Works, Londres, 1708.

La expansión del mensaje del E vangelio 9

disminuía en forma gradual, y luego la obra de Dios continuaba

a un ritmo más calmado. Mientras tanto el Espíritu fortalecía la

semilla que se había sembrado, confirmando y consolidando a

los nuevos creyentes,

su secreta presencia los colmaba,

fresca como el silencioso rocío del alba.34

Y esta diferencia en su habitual forma de actuar se vio no sólo

en Gran Bretaña e Irlanda, sino en todas las regiones de

América, de norte a sur, dondequiera que la palabra de Dios

cobraba poder.

16. Es, pues, altamente probable que Dios continúe su

obra de la misma forma en que la comenzó. Y él la continuará,

de eso estoy seguro. No importa si Lutero afirma que un

reavivamiento religioso nunca dura más que lo que dura una

generación, es decir, treinta años (el presente reavivamiento ya

lleva más de cincuenta), y no importa si los profetas del mal

dicen: «Todo acabará cuando desaparezcan los iniciadores,

entonces habrá gran temblor».35 No puedo convencerme de que

Dios haya forjado una obra tan gloriosa para luego dejar que se

pierda y desaparezca en unos pocos años. No; yo confío que éste

es sólo el comienzo de algo mucho más grande, el amanecer del

postrer día de gloria.36

17. Me pregunto, ¿no es probable que prosiga su obra

de la misma forma en que la comenzó? Al dar inicio a su obra

en este o en aquel lugar podremos experimentar una lluvia, un

torrente de gracia; y otro tanto podrá ocurrir en otros tiempos

que el Padre puso en su sola potestad.37 Pero la impresión

general es que el reino de Dios no vendrá con advertencia,38

34 Cf. Mark Le Pla, The Song of the Three Children Paraphrased.

35 Ez. 38.19.

36 Cf. Job 19.25.

37 Hch. 1.7.

38 Lc. 17.20.

10 Sermón 63

sino que crecerá en silencio dondequiera que se instale, y se

extenderá de corazón a corazón, de una casa a otra, de una

ciudad a otra, de un reino a otro reino. ¿Y no podrá así

extenderse a los restantes estados de Norteamérica, y luego a las

islas en su territorio? ¿Y no podría al mismo tiempo llegar desde

Inglaterra hasta Holanda, donde ya existe una obra muy

bendecida en Utrecht, en Harlem y en otras muchas ciudades?

Es probable que de estos lugares se extienda a los protestantes

en Francia, en Alemania, y en Suiza. Luego a Suecia,

Dinamarca, Rusia, y a todas las demás naciones protestantes de

Europa.

18. Es posible creer que esta misma levadura de una

religión pura y sin contaminación, de un conocimiento y un

amor vivenciales de Dios, de una santidad interior y exterior, se

extenderá a los católicos romanos en Gran Bretaña, Irlanda y

Holanda; en Alemania, Francia y Suiza; y a todos los países

donde romanos y protestantes conviven y mantienen un diálogo

permanente. Entonces no será difícil para la sabiduría de Dios,

con la vida y el poder que vienen de él, abrir caminos para la

religión, en aquellos países que siguen exclusivamente al Papa,

como Italia, España y Portugal. Desde allí podría difundirse,

gradualmente, hasta alcanzar a todos quienes nombran el

nombre de Cristo en diversas provincias de Turquía, en

Abisinia, y en los lugares más remotos no sólo de Europa, sino

de Asia, África y América.

19. Podemos razonablemente creer que en toda nación

bajo el cielo Dios seguirá el mismo orden que ha utilizado

desde los comienzos del cristianismo. «Todos me conocerán»,

dijo el Señor, «desde el menor hasta el mayor de ellos», y no

«desde el mayor hasta el menor» (este orden correspondería a

la sabiduría del mundo que es necedad para Dios), porque la

alabanza no viene de los hombres, sino de Dios.39 Antes del

39 Ver Ro. 2.29.

La expansión del mensaje del E vangelio 11

fin aun los ricos entrarán en el reino de Dios. Junto con ellos

entrarán los nobles, los honorables, y también los mandatarios,

príncipes y reyes de la tierra. Por último, los sabios y estudiosos,

los hombres de ciencia y los filósofos se convencerán de su

estupidez; cambiarán y se harán como niños, y entrarán en el

reino de los cielos.40

20. Entonces se cumplirá cabalmente la promesa de la

gracia de Dios a la casa de Israel, al Israel espiritual, que

puede encontrarse en cualquier pueblo o nación: «Pondré mis

leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y

seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo. Y

ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano,

diciendo: Conoce al Señor, porque todos me conocerán, desde

el menor hasta el mayor de ellos. Porque seré propicio a sus

injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus

iniquidades».41 Y vendrán entonces de la presencia del Señor,

tiempos de refrigerio42 universal. Se cumplirá el gran

Pentecostés, y varones piadosos de todas las naciones bajo el

cielo, no importa cuán distantes unas de otras, serán todos

llenos del Espíritu Santo.43 Y perseverarán en la doctrina de

los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimien-

to del pan y en las oraciones.44 Compartirán su comida; y todo

lo que hagan, lo harán con alegría y sencillez de corazón.45 La

gracia abundará sobre todos ellos, y todos serán de un corazón

y un alma.46 La consecuencia lógica e inevitable de todo esto

será la misma que vivió la iglesia cristiana primitiva: Ninguno

40 Cf. Mt. 18.3.

41 He. 8.10-12.

42 Hch. 3.19.

43 Hch. 2.1, 4-5.

44 Hch. 2.42.

45 Hch. 2.46.

46 Hch. 4.32-33.

12 Sermón 63

dirá ser suyo propio nada de lo que posea, sino que tendrán

todas las cosas en común. Tampoco habrá entre ellos ningún

necesitado, porque todos los que posean heredades o casas, las

venderán; y se repartirá a cada uno según su necesidad.47

Todos sus deseos, pasatiempos, pasiones y enojos estarán

moldeados en una misma matriz, porque todos estarán

cumpliendo la voluntad de Dios en la tierra así como se cumple

en el cielo.48 Todas sus conversaciones serán siempre

sazonadas con sal,49 y darán gracia a los oyentes,50

preocupándose por no ser tanto ellos los que hablen sino el

Espíritu del Padre hablando en ellos.51 No brotará ninguna raíz

de amargura que los estorbe o contamine.52 No habrá Ananías

o Safira que traigan nuevamente al grupo la maldición del amor

al dinero. No existirá la discriminación, ninguna viuda será

desatendida en la distribución diaria.53 No existirá, pues, la

tentación de murmurar o hablar mal unos de otros, porque

Comparten una misma alma y un mismo corazón,

Sólo una fuerza los inspira: el amor.54

21. De este modo, una vez quitada de en medio la gran

piedra de tropiezo, a saber, la manera de vivir de los cristianos,

los mahometanos los mirarán con nuevos ojos, y comenzarán

a prestar atención a sus palabras. Y como sus palabras estarán

revestidas de poder divino, asistidas por la manifestación y el

poder del Espíritu, quienes temen a Dios pronto tomarán

conocimiento del Espíritu mediante el cual hablan los

47 Hch. 4.32, 34-35.

48 Ver Mt. 6.10.

49 Col. 4.6.

50 Ef. 4.29.

51 Mt. 10.20.

52 He. 12.15.

53 Hch. 6.1.

54 Carlos Wesley, «Los primitivos cristianos», Himnos y poemas sagrados (1749).

La expansión del mensaje del E vangelio 13

cristianos. Recibirán con mansedumbre la palabra

implantada,55 y producirán fruto con perseverancia.56

Partiendo de ellos la levadura pronto alcanzará a quienes hasta

ese momento nunca habían tenido temor de Dios delante de sus

ojos.57 Cuando comprueben que «los perros cristianos», como

acostumbraban llamarlos, han cambiado su manera de ser, que

ahora son sobrios, moderados, justos y compasivos, aun

sufriendo todo tipo de provocaciones, seguramente comenzarán

por admirar sus vidas y acabarán por tomar en cuenta y abrazar

su causa. Entonces el Salvador de pecadores dirá: «La hora ha

llegado. Glorificaré a mi Padre. Buscaré y salvaré las ovejas que

andaban errantes en las oscuras montañas. Ahora me vengaré de

mi enemigo, y arrebataré la presa de las garras del león. Reuniré

a los míos que durante siglos han estado perdidos, reclamaré lo

que he comprado con mi sangre». Y marchará en la grandeza

de su poder,58 y sus enemigos escaparán delante de él.

Desaparecerán los profetas de la mentira, y todas las naciones

que habían ido en pos de ellos reconocerán al gran Profeta del

Señor, poderoso en obra y en palabra,59 y honrarán al Hijo

como honran al Padre.60

22. Y una vez removida la gran piedra de tropiezo de

las naciones paganas, el mismo espíritu será derramado sobre

ellos, aun aquellos que habitan en el extremo del mar.61 El

pobre aborigen americano ya no preguntará: «¿Acaso son los

cristianos mejor que nosotros?» cuando vea de qué modo

ponen en práctica la tolerancia, la justicia, la misericordia y la

55 Stg. 1.21.

56 Lc. 8.15.

57 Ro. 3.18.

58 Is. 63.1.

59 Lc. 24.19.

60 Jn. 5.23.

61 Sal. 139.9.

14 Sermón 63

verdad. Los paganos de Malabar ya no tendrán motivo para

decir: «Hombre cristiano tomó mi esposa; hombre cristiano

bebe mucho. ¡Hombre cristiano mata hombres! ¡Cristiano-

diablo! Yo no ser cristiano». Verán, en cambio, en qué gran

medida los cristianos superan a sus compatriotas en todo lo

bueno, todo lo que es de buen nombre,62 y se expresarán de

manera muy diferente, llamándolos ¡cristiano-ángel! La vida en

santidad de los cristianos será un argumento irrebatible. Al ver

a los cristianos vivir permanente y constantemente de acuerdo

con lo aprobado por la ley escrita en sus corazones,63 sus

prejuicios desaparecerán rápidamente, y gozosos recibirán la

verdad que está en Jesús.64

23. Sería razonable creer que las naciones paganas que

están mezcladas con las cristianas, y aquellas que, por

compartir su frontera con naciones cristianas, mantienen un

permanente y amistoso intercambio con ellas, serán las

primeras en aprender a adorar al Padre en espíritu y en

verdad.65 Por ejemplo, las naciones del continente americano, o

las islas que han sido colonizadas desde Europa. En similar

condición se encuentran los habitantes de las indias orientales

que están junto a asentamientos cristianos. A estos grupos

pueden agregarse las numerosas tribus tártaras, las regiones

paganas de Rusia, y los habitantes de Noruega, Finlandia y

Laponia. Probablemente éstos sean seguidos por naciones muy

distantes con las cuales los cristianos tienen relaciones

comerciales. A ellos les podrán brindar algo infinitamente más

valioso que las perlas, el oro y la plata. El Dios de amor

preparará sus mensajeros y abrirá caminos en las regiones

polares, en los lugares más recónditos de América, y en el

62 Fil. 4.8.

63 Ro. 2.15.

64 Ef. 4.21.

65 Jn. 4.23-24.

La expansión del mensaje del E vangelio 15

interior de África. También en el corazón de China y de Japón,

y de los países a su alrededor. Entonces la voz de ellos saldrá

por toda la tierra, y hasta los fines de la tierra sus palabras.66

24. Pero una seria dificultad queda por resolver. Existen

muchas naciones paganas en el mundo que no tienen contacto

alguno con cristianos, ya sea a través del comercio o por otros

medios. Tal es el caso de los habitantes de las numerosas islas

de los mares del sur, y probablemente en otras zonas del océano.

¿Qué haremos por esta pobre gente olvidada? «¿Y cómo creerán

en aquél de quien no han oído?», pregunta el Apóstol. «¿Y cómo

oirán sin haber quién les predique?» Y aun podemos agregar:

«¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?»67 Pero ¿acaso

Dios no puede enviarlos? Él puede levantar mensajeros aun de

estas piedras,68 si fuera necesario. Y no le faltan medios para

poder enviarlos. Aun cuando no hubiere medios suficientes él

puede levantarlos con su Espíritu (como hizo con Ezequiel),69

o mediante uno de sus ángeles, como hizo con Felipe,70 y

llevarlos a cualquier lugar que a él le plazca. Ciertamente puede

encontrar una y mil maneras no conocidas por los humanos. Y

seguramente lo hará, porque el cielo y la tierra pasarán, pero

sus palabras no pasarán.71 A su Hijo le dará como posesión los

confines de la tierra.72

25. También todo Israel será salvo. Porque a Israel ha

acontecido endurecimiento en parte (como señalara el gran

apóstol), hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles.

66 Ro. 10.18.

67 Ro. 10.14-15.

68 Mt. 3.9.

69 Ez. 11.24.

70 Hch. 8.26.

71 Mt. 24.35.

72 Sal. 2.8.

16 Sermón 63

Mas luego vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob

la impiedad. [...] Ahora Dios ha sujetado a todos en

desobediencia, para tener misericordia de todos.73 Será tan

misericordioso con Israel que le dará toda clase de bendiciones

materiales y espirituales. He aquí la promesa: «El Señor tu Dios

volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te

hubiere esparcido. [...] Y te hará volver el Señor tu Dios a la

tierra que heredaron tus padres, y será tuya. Y circuncidará el

Señor tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para

que ames al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu

alma».74 Nuevamente la promesa se repite: «Yo los reuniré de

todas las tierras a las cuales los eché, y los haré volver a este

lugar, y los haré habitar seguramente. [...] Y les daré un

corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente.

Pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten

de mí. Y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi

corazón y de toda mi alma».75

Y aun otra vez: «Yo os tomaré de las naciones, y os

recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país.

Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de

todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os

limpiaré. [...] Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres,

y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por

Dios».76

26. En ese tiempo se cumplirán todas las gloriosas

promesas que recibiera la iglesia cristiana, pero ya no estarán

restringidas a tal o cual nación, sino que abarcarán a todos los

habitantes de la tierra. No harán mal ni dañarán en todo mi

73 Ro. 11.25-26, 32.

74 Dt. 30.3, 5-6.

75 Jer. 32.37, 39-41.

76 Ez. 36.24-25, 28.

La expansión del mensaje del E vangelio 17

santo monte.77 Nunca más se oirá en tu tierra violencia,

destrucción ni quebrantamiento en tu territorio, sino que a tus

muros llamarás Salvación, y a tus puertas, Alabanza.78 La

salvación te rodeará por todas partes, y todos los que entren por

tus puertas alabarán al Señor. El sol nunca más te servirá de luz

para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará, sino que

el Señor te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria.79

La luz de su favor resplandeciendo sobre ti opacará el brillo del

sol y de la luna. Y tu pueblo, todos ellos serán justos, [...] obra

de mis manos, para glorificarme.80 Como la tierra produce su

renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así el Señor

hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.81

27. Entiendo que ésta es la respuesta, sí, la única

respuesta completa y satisfactoria que podemos dar ante las

objeciones a la sabiduría y bondad de Dios, que surgen a partir

de la presente condición del mundo. No será siempre así. El

gran Administrador del mundo sólo permitirá esta situación

durante un tiempo, para poder obtener inmensa y eterna

bondad de este mal temporal. Ésta es la clave que nos da el

propio apóstol en las palabras anteriormente citadas: Dios

sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de

todos.82 Teniendo por delante tan glorioso evento, bien

podemos exclamar: ¡Oh profundidad de las riquezas de la

sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus

juicios, e inescrutables sus caminos!83 Es suficiente que

77 Is. 11.9.

78 Is. 60.18.

79 Is. 60.19.

80 Is. 60.21.

81 Is. 61.11.

82 Ro. 11.32.

83 Ro. 11.33.

18 Sermón 63

estemos seguros respecto de este punto: que todos estos males

pasajeros tendrán buen fin, que su conclusión será feliz y que

primero, y siempre, la misericordia reinará. Toda persona libre

de prejuicios puede ver con sus propios ojos que Dios ya está

renovando la faz de la tierra.84 Y tenemos poderosas razones

para esperar que la obra que comenzó la continuará hasta el día

del Señor Jesús,85 y que jamás interrumpirá la obra bendecida

por su Espíritu hasta que haya cumplido todas sus promesas. No

lo hará hasta que haya puesto fin al pecado y a la miseria, a la

debilidad y a la muerte; hasta que haya reinstaurado la santidad

y la felicidad en todo el mundo, haciendo que todos los

habitantes de la tierra canten a una voz: ¡Aleluya, el Señor

nuestro Dios Todopoderoso reina!86 ¡La bendición y la gloria y

la sabiduría, y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro

Dios por los siglos de los siglos!87

Dublín, 22 de abril de 1783.

84 Sal. 104.30.

85 1 Co. 5.5.

86 Ap. 19.6.

87 Ap. 7.12.