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Sermón 17 - Con esta ancla, el cristiano puede permanecer firme en

medio de las tormentas de este tempestuoso mundo y ser

librado de estrellarse contra esas rocas fatales: la presunción y

la desesperación. No lo desanima el falso concepto de la

severidad de Dios ni, por otra parte, menosprecia las riquezas

de su benignidad.46 No se figura que las dificultades de la

carrera que se le propone47 sean superiores a sus fuerzas, ni

tampoco que sean tan pequeñas que pueda dominarlas, sino

hasta después de haber ejercitado todo su poder. La experiencia

obtenida en su lucha cristiana le asegura que su trabajo no es en

vano,48 si todo lo que le viniere a la mano hacer, lo hace según

sus fuerzas,49 y le prohíbe acariciar el pensamiento vano de que

puede avanzar de otra manera. Sabe así que los corazones que

desmayan y las manos débiles no pueden mostrar virtud alguna

ni obtener alabanza alguna, y que ninguno puede conseguir esto

si no sigue el mismo camino que el gran Apóstol de los Gentiles.

El dijo: Yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta

manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi

cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido

heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.50

10. Por medio de esta misma disciplina todo buen

soldado de Cristo debe acostumbrarse a sufrir trabajos.51

Confirmado y fortalecido, podrá no sólo renunciar a las obras

de las tinieblas,52 sino también a todos los apetitos, todas las

46 Ro. 2.4.

47 He. 12.1.

48 1 Co. 15.58.

49 Ec. 9.10.

50 1 Co. 9.26-27.

51 2 Ti. 2.3.

52 Ro. 13.12.

La circuncisión de corazón 351

afecciones que no están sujetas a la ley de Dios. Porque, como

dice san Juan: todo aquel que tiene esta esperanza en él, se

purifica a sí mismo, así como él es puro.53 Por la gracia de Dios

y la sangre del Pacto, diariamente procura limpiar lo más

recóndito de su alma de la lujuria que antes la poseía y

manchaba; de la impureza, la envidia, la malicia y la ira; de toda

pasión y temperamento que tienen por objeto la carne,54 y que

emanan o se alimentan de su corrupción natural. Medita

asimismo en el deber que tiene todo aquel cuyo cuerpo es

templo del Espíritu Santo,55 de no admitir en él nada que sea

común o inmundo; y que la santidad conviene a tu casa, oh

Jehová, por los siglos y para siempre,56 a la habitación donde al

Espíritu de santidad le plugo morar.

11. Sin embargo, te falta una cosa, quienquiera que

seas, quien a una humildad profunda y una fe firme, has unido

una esperanza viva y, por consiguiente, has limpiado tu

corazón en gran medida de su depravación innata. Si quieres

ser perfecto, añade a todo esto caridad y amor y tendrás la

circuncisión del corazón. El cumplimiento de la ley es el

amor,57 el propósito de este mandamiento es el amor.58 Cosas

excelentes se dicen del amor: es la esencia, el espíritu, la fuente

de toda virtud. No solamente es el primero y más grande

mandamiento,59 sino el resumen de todos los mandamientos.

Todo lo que es justo, todo lo puro, todo lo amable u

honorable; si hay virtud alguna, si alguna alabanza,60 todo se

53 1 Jn. 3.3.

54 Jn. 8.15.

55 1 Co.6.19.

56 Sal. 93.5.

57 Ro. 13.10.

58 1 Ti. 1.5.

59 Mt. 22.38.

60 Fil. 4.8.

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